sábado, 22 de mayo de 2010

de como el pequeño David vencio al gigante Goliat

En la tierra de Dios había unos enemigos que querían esa tierra. El pueblo de Dios
estaba en batalla con ellos. Ellos sabían que Dios les iba a ayudar y que ellos iban a ganar la
batalla.
Un día, los filisteos hicieron un desafió al pueblo de Dios. Los filisteos eran
orgullosos y confiaban en que ellos podían ganar la batalla. Ellos tenían un hombre que era
malo, era fuerte y era alto. Su nombre era Goliat y medía más de dos metros y medios. Medía casi la
altura de unos de los arcos del basketból que miden tres metros.
Goliat no amaba a Dios. Era orgulloso y se amaba a si mismo mas que a los demás. El
filisteo salía del monte por la mañana y por la tarde a desafiar a los israelitas, y así lo estuvo
haciendo durante cuarenta días. Pedía un israelita valiente que peleara en contra de él.
David oyó lo que Goliat decía. David no podía creer lo que Goliat decía en contra del
ejército de Dios. Él sabía que Dios es más grande que cualquier persona.

Saúl era el rey de israel en ese momento y oyo que David estaba molesto por como Goliat se expresaba del pueblo de Dios, asi que mandó a llamarlo. Saúl al ver aDavid penso que era muy pequeño y penso. Ciertamente este jovencito no
va a pelear en contra de un hombre.
David le contó a Saúl como había matado a un león y un oso. Después de oír su
historia Saúl decidió permitir que David peleara contra Goliat.
Saúl le dio una armadura especial para que se pusiera David. La armadura era muy
pesada para David. Él se quitó la armadura y fue al rió a escoger cinco piedras lisas y se las puso en la bolsa.
Goliat le echó una mirada a David y, al darse cuenta de que era apenas un muchacho,
con desprecio le dijo: — ¡Ven acá, que les voy a echar tu carne a las aves del cielo!
David le contestó: — ¡Tú vienes contra mi con espada, lanza y jabalina, pero yo
vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel! Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza.
David corrió rápidamente hacia la línea de batalla para hacerle frente a Goliat.
Metiendo la mano en su bolsa sacó una piedra, y con la honda la lanzo al filisteo, hiriéndolo en la frente. David lo hirió de muerte con una honda y una piedra. Dios lo ayudó.
David creía que Dios le iba ayudar. Él sabía que Dios es más grande que cualquier
persona.
Él confiaba en Dios y sabia que Dios ganaría la batalla. Nosotros podemos creer y
saber que Dios nos ayudará a nosotros también.